La niebla llegó una noche de junio, arrojándose sobre la ciudad portuaria como una criatura enferma, expandiéndose desde el mar con un chillido que sólo las almas cansadas fueron capaces de escuchar. Desde hacía tres semanas, el pero del mar ha...
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Me llamo Beatriz Sánchez y mi canal de YouTube tenía setecientos mil suscriptores antes de aquella boda. No lo digo con orgullo, sino con un temblor glacial, pues fue allí, la noche en que grabé la boda de Cristina y David, donde descubrí ...
Era lunes, y ya caía la noche. Alguna vez pensé que los lunes no podían sodomizarme el alma peor de lo que ya lo hacían, pero estaba equivocada. Volvía a casa tras mi turno doble en la funeraria, tratando de sacarme de la cabeza el silencio esp...
Halloween nunca había sido una fiesta relevante en Dunbridge, Massachusetts. En la ciudad vieja, de piedras musgosas, árboles retorcidos y un silencio tan denso como la neblina del puerto cercano, lo más aterrador en la fecha era el vaho que salÃ...
Nunca pude precisar si aquel quejido provenía de la casa contigua o de algún rincón invisible del propio pasillo. Algunas noches lo oía ya desde la calle, temblando en el aire, adherido al moho de los muros y al rumor de la brisa. Era un sonido ...
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Me llamo Eric Herzfeld y no tengo por costumbre escribir relatos; sin embargo, a estas alturas, admito que no me quedan mejores métodos para apoyar mi propia salud mental. La psique de un hombre es fácilmente trastornada, y late en mí la sos...
El espejo era oval, con marco de madera endurecida por el tiempo y el polvo. Desde el principio me sentí observada por él o, peor aún, a través de él. Era un objeto de la familia de Sebastian, mi marido, y cuando por fin nos mudamos juntos al p...
La última vez que Brenda vio la luz natural fue el jueves, antes de que los drones cegaran la claraboya junto a su escritorio. Esa mañana el café sabía extraño, demasiado amargo y tibio. El silencio del laboratorio la mantenía inquieta: sus pa...
La primera vez que alguien la arrastró por el pasillo fue un miércoles. Recordaba bien los detalles: la luz amarillenta casi sin fuerza, las losetas negruzcas bajo los pies desnudos, la humedad del mosaico pegándose en la piel. La sujetaban de un...
La calima enturbiaba el aire tan pronto como la tarde caía, convirtiendo el pueblo de Esquileo en un susurro lejano, una mancha apagada en mitad de la planicie agria. El olor a tierra húmeda se filtraba bajo las puertas y por entre las rendijas de...
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El padre Roque llegaba con la sotana enlutada por el polvo del camino, ocultando en su impavidez la sospecha de que jamás debió responder a la carta. Había partidos antes del alba, poseído por la inquietud, siguiendo la indicación con el n...
El tren de las 22:47 descendió al andén con una bocanada de vapor y un chirrido que parecía una queja. Eso era la vida en la ciudad: todo se queja, la atmósfera, las paredes, hasta la gente. Marcos, con la jaula del gato en una mano y la mochila...
Había oscurecido hace horas, aunque Clara sólo lo notó cuando se levantó del sofá y tropezó con su propia imagen, reflejada apenas en el ventanal del salón. Apenas atisbaba su silueta: una mancha pálida, ojerosa. Su apartamento tenía ese do...
La lluvia caía con monotonía, golpeando las viejas losas y las ventanas ahumadas de Malvern House, un edificio encaramado en los acantilados al norte de Whitby. Atrás quedaba el bullicio del puerto y el débil resplandor de las farolas: aquí só...
La primera noche en que fui a dormir a mi nueva casa, tuve un sueño tan nítido que me desperté cubierto de sudor, agitado, sin distinguir aún la frontera entre la vigilia y la ola oscura que había lamido mi mente. La casa antigua me recibió co...
Bajo la piel de las cosas
El padre de la esquina
Tenía apenas veintisiete años cuando me mudé al departamento de la calle Nogales. Había dejado atrás uno de esos romances enfermos, de los que una se cura con tiempo y con espacio propio. Mi nu...
La primera vez que Martha Linde escuchó aquel sonido, apenas si lo distinguió de los ruidos nocturnos de la granja. Era octubre, y la temperatura descendía de golpe en cuanto el Sol se enterraba tras la línea de espacios infinitos que rodeaba su...
Cuando acepté el puesto como investigador principal en el Laboratorio Kronos, pensé que había tocado el techo de mi carrera. Veinte años modelando algoritmos genéticos, escribiendo sobre inteligencia emergente, entrevistado por revistas exquisi...
La tarde tras la verja era brillante y desolada. Los árboles, podridos hasta el corazón, proyectaban sombras irregulares en el descuido bulboso del cementerio Gadsden, un lugar tan lejos del amor como de la verdad. Plata desmanchada de las lápida...
La primera vez que Lucía vio a Arancha fue, dice, en una foto borrosa, una imagen compartida en una historia de Instagram por "el chico de las plantas", el único contacto reciente y mutuo que podían encontrar cuando, días después, intentaron co...
En la ciudad nadie escucha gritos. Porque en la ciudad, el ruido es su propio mundo. El crujir de los buses y taxis, el titilar de las luces y los cláxones; todo arropa e invisibiliza la miseria y las súplicas, lo mismo que el lujo y la risa. Quien Leer más...
De vez en cuando, veo tu casa. Me hago el idiota, pero sigo mirando. Dejaste toldos viejos en las ventanas, y plumachos de gramíneas en el caminito de baldosas reventadas. El buzón gotea cartas del año pasado, los cristales revientan de bocados de Leer más...
La primera noticia llegó por el viento y murió en los píxeles de un nuevo video viral, entre risas y escepticismo: unas vacas aullando sin motivo en la neblina de la madrugada, un granjero que tiembla, la cámara se sacude y detrás de sus palabra Leer más...
Había lluvias de verano que eran suaves, arrulladoras, como un manta húmeda que te cubre mientras duermes. Pero la lluvia que aquella tarde cubría el lago Helmsley era una criatura distinta: fría, densa, una caída de agua salada, infatigable, qu Leer más...
La memoria ha aprendido a obrar sus crueles hechizos sobre Annette Dufour. Mientras escribo esto, juro que escucho su risa, pegajosa y rota, colarse detrás de las cortinas siempre entornadas de la casa Ashcroft. ¿Puede la noche recordar el sudor de Leer más...
Si deseas saber cómo empieza a pudrirse una vida, sólo tienes que detenerte en una escena insignificante: una ventana abierta a la noche, el brillo de las farolas recortando las figuras deformes de los árboles, y un hombre al otro lado del cristal Leer más...
Era verano, uno de esos veranos demasiado calientes en la ciudad, cuando hasta los ladrillos ayudan a cocinar a los pobres adentro de los departamentos. Esos días donde el asfalto huele a caucho y las miradas se cruzan con una desconfianza apretada Leer más...
En Willow Creek, la noche siempre llegaba demasiado temprano, como si el sol mismo tuviera miedo de quedarse. Los horrores aquí se ocultaban en el horizonte, flotando sobre los campos de maíz que ondulaban hasta perderse de vista. Los granos de pol Leer más...
La primera vez que la vio, oculta bajo una funda de terciopelo burdeos en el fondo del desván de la anciana tía Maud, Sarah supo que era algo especial. No hermoso, ni valioso, ni siquiera particularmente antiguo: especial. Había llegado demasiado Leer más...
Allí estaban todos juntos, en la sala principal de Osmosis. Los reclutadores los llamaban “early adopters”, pero la prensa los llamaba “adictos a la Realidad Virtual”. El grupo, de ocho personas, se ajustaba las coronas suaves y metálicas s Leer más...