Había algo indescriptible en ese descenso al submundo. Cada noche, al abandonar la rutina despiadada de su oficina, Hajime doblaba la última esquina y emprendía el corto trayecto hacia la boca del metro Shin-Yoyogi, aunque en su mente ese trayecto...
A veces, al dormirte, entras en ese lugar intermedio en el que los sueños no son sueños, pero tampoco recuerdos. A veces, hay voces: “Ven”, te susurran, “toca, desliza, conecta…” Demasiado real, demasiado familiar. Pero ahora, cuando me ...
Debo empezar este relato con una disculpa a la lucidez. No pretendo que quien lo lea conserve intacta la entereza con la que lo empezó: he pagado el tributo más intolerable a la bruma de lo imposible. Si el horror es el desciframiento de símbolos...
Había una vez un nombre, aunque al contarse ahora, parece una concesión innecesaria, una virtud que ya nadie conoce. Ernest Crook tenía apenas ese nombre y un abrigo raído de paño gris, abotonado con tantos parches como recuerdos. Deambulaba po...
— El manual llegó una mañana, envuelto en papel encerado, dirigido solo por un nombre que ya no reconocía como mío aunque figuraba en el buzón: Kazuki Matsumae. Ningún remitente, ningún estampado, solo las letras a bolígrafo azul, temblo...
La primera noche en que fui a dormir a mi nueva casa, tuve un sueño tan nítido que me desperté cubierto de sudor, agitado, sin distinguir aún la frontera entre la vigilia y la ola oscura que había lamido mi mente. La casa antigua me recibió co...
Me encuentro, al momento de escribir esta confesión—si así ha de llamársele a esta última actividad de mi memoria—habitante de dos mundos: el que ocupan mis manos y la carne y el que, invisible al ojo natural, ha crecido fiereza y forma dent...
— A veces, me gusta pensar que la soledad es un animal, algo con garras y dientes y ojos profundos, esperando agazapada en las esquinas donde la luz titila. Solo que ahora, la noche no tiene esquinas. Ahora, la soledad pasó a ser el aire mismo, ...
Soy escritor. ¿Resultado de la voluntad o víctima de una obsesión? No sabría decirlo en la recámara viscosamente oscura de esta noche, mientras repito mi rutina maníaca de registrar cada sintomatología de la mente humana. El acto de volcar pa...
Aquella noche caía como un telón pesado sobre el centro de la ciudad. Los escaparates lucían temblorosos tras las vidrieras empañadas, y la lluvia le confería al asfalto un brillo borroso, casi irreal. Era víspera de la gran Fiesta de la Luz, ...
Descendí a la ciudad de las almas dormidas al mediodía, cuando el sol parece empujar todo a retirarse hacia sus propias cavernas. Era jueves, y aún no sabía – en esos tramos de luz y pesadez – que la línea entre la misericordia y la condena Leer más...
Descendí a la ciudad de las almas dormidas al mediodía, cuando el sol parece empujar todo a retirarse hacia sus propias cavernas. Era jueves, y aún no sabía – en esos tramos de luz y pesadez – que la línea entre la misericordia y la condena Leer más...
El reloj marcaba las 2:32 cuando Haruki descendió las últimas escaleras del metro, dejando atrás el zumbido escaso de la ciudad en una noche asfixiada de junio. La humedad era como un manto maligno, pegajoso. Solo un guardia de seguridad dormía e Leer más...
«Las anomalías científicas aparecen cuando su búsqueda deja de ser por meros datos y se transforma en un anhelo, un deseo compulsivo de comprensión», solía decir el doctor Kenji Shimizu a quien quisiera oírlo. Sus colegas del Instituto Nacion Leer más...
El frío madrugador de la ciudad hacía vibrar el volante bajo las manos de Tomás. Llevaba casi siete horas al volante, pero su vieja Corolla, encaramada al borde de la obsolescencia y los nuevos estándares de radiotaxis, lo necesitaba tanto como Leer más...
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