La primera vez que la vio, oculta bajo una funda de terciopelo burdeos en el fondo del desván de la anciana tía Maud, Sarah supo que era algo especial. No hermoso, ni valioso, ni siquiera particularmente antiguo: especial. Había llegado demasiado...
Había una costumbre atávica en el pueblo de Shikisawa: los muertos, tras recibir sepultura en el cementerio del bosque, no deben ser visitados durante la primera luna nueva posterior a su entierro. Era una advertencia transmitida en susurros, con o...
La casa en la colina de Alder lleva décadas en pie, altanera, pese a los mapas que la ignoran y los vecinos que cruzan la calle al pasar frente a sus muros agrietados. Nadie, excepto los niños, se atreve a hablar de ella. Nadie, salvo Tomás.
El ...
Las historias sobre objetos malditos tienen una cualidad especial: no necesitan de grandes espectros o monstruos para incubar el miedo. Basta el roce con la rutina, el crujir de madera vieja, el último destello de sol atravesando una rendija para q...
Aún recuerdo con clarividencia la noche en la que el Sr. Cranleigh me habló de la Casa Gris, y cómo, contra mi propio juicio y las advertencias tácitas que pesaban en su voz cansada, me vi envuelto en la trama de una maldición tan antigua como ...
Las luces nunca deberían parpadear tantas veces en un vestíbulo a las tres de la madrugada, especialmente en hoteles vacíos como el Wyndham Crest. Pero en la noche en que Alexis Fern se presentó arrastrando su maleta empolvada, el aura misma del...
Nunca pude precisar si aquel quejido provenía de la casa contigua o de algún rincón invisible del propio pasillo. Algunas noches lo oía ya desde la calle, temblando en el aire, adherido al moho de los muros y al rumor de la brisa. Era un sonido ...
He aquí las páginas arrancadas del diario de Meredith Crane, halladas entre las cenizas húmedas de una hoguera, allá donde apenas la civilización permite el paso, y donde los oscuros árboles de Alder Pines rozan la línea del cielo…
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No recordaba realmente el nombre del tipo que le vendió el espejo. Ni la urgencia con que lo sacaron de la casa donde lo encontró, ni los detalles de la abuela que lo había poseído antes de... algo. No era importante. El espejo, aún envuel...
No sé si creer en las maldiciones. Pero tampoco sé cómo explicar lo que sucedió con la caja verde de terciopelo, la que heredé de mi tía abuela Martha a finales de aquel noviembre en el que el frío parecía haber puesto su firma en cada pared...
El temporal cubría Ashenden Street con un manto de oscuridad repentina, tan espesa que parecía además de envolver, asfixiar. Era octubre y el agua corría densa por las uniones de los adoquines. Un frío extraño mantenía las cortinas pegadas a ...
La primera vez que la vio, oculta bajo una funda de terciopelo burdeos en el fondo del desván de la anciana tía Maud, Sarah supo que era algo especial. No hermoso, ni valioso, ni siquiera particularmente antiguo: especial. Había llegado demasiado Leer más...
Hay una manera en que la muerte se arrastra, como musgo, por los limones podridos de la comarca. No es la peste. No es el hambre de costumbre. Algo en el aire cambia cuando la luna se pone a mirar, gorda, desbordada de un rojo impensable, y el viento Leer más...
A la cantera de los Lores nos llevaban los recuerdos para matarnos. O eso decía Ureña cuando el licor humeaba al fondo de las jarras y la garganta pedía otra ronda para quitarse la arenilla del olvido. Recuerdo aquella madrugada porque tenía las Leer más...
En el extremo norte de la antigua Castilla, donde las colinas heladas parecían silbar lamentos durante las noches largas de invierno, se erguía lo que quedaba del Monasterio de San Vegilio. No era más que un conjunto de ruinas atrapadas en el tiem Leer más...