Las diez de la noche y la tormenta había tumbado tres postes en la carretera del canal. Darío apagaba el cigarrillo contra el guardabarros de su coche cuando vio a través de los pinos la silueta de la fábrica abandonada, la misma que, desde que e...
*** La puerta, era siempre la puerta. No el dilapidado papel tapiz con sus flores mustias, ni el ambiente rancio impregnado de sudor y orín y de esa cosa más oscura aún, que sólo los cuerpos arrastran consigo hasta los lugares como este. El Hot...
*** Hay una acera que nadie barre después de medianoche. Norberto, por ejemplo, lo había notado en la rutina: los restos de comida entre las grietas, las colillas y los chicles olvidados por el calor del día. Pero a nadie le importaba y tal vez ...
No todos los caminos llevan de regreso a casa. Hay senderos que se abren únicamente cuando el sol ha abandonado cualquier esperanza de retorno, y el aire se vuelve turbio como agua removida. Yo crecí en Carcaj, un rincón entre el pestilente río ...
*** La casa está vacía, como la hoja que, después de tanto trabajo y sangre, no ha contenido nunca una historia verdadera. No es una casa —no queda ninguna duda de ello—. Es un plató, estructura de tablones y fachada de cartón-piedra, con ...
--- La noche no era especialmente oscura. En la ciudad, la luminosidad nunca cesaba realmente, y para Jenny S. la luz mortecina que se filtraba por las persianas rotas del minúsculo apartamento ofrecía tan poca privacidad como consuelo. Trabajaba...
La biblioteca del barrio de Sant Martí se levantaba como un vestigio de otra época entre los bloques de cemento, un edificio de piedra blanca y ventanas góticas, haciendo eco de los días en que Barcelona era un enclave de misterios y leyendas, m...
Cuando la ciudad se duerme, la violencia no descansa. Yo lo he visto. No soy un espectador. Soy parte de esa oscuridad que sale con la última bocanada de alcohol, con el vapor de los drenajes y el reflejo de los neones que se apagan en los charcos d...
El sonido del tren se desvaneció entre los recovecos de la noche, hasta volverse un simple sueño auditivo. Marta pisó el andén semivacío de Fushisaka, con la única compañía de un farol intermitente y un viento que parecía gemir en un idioma...
El silencio de los árboles está roto por el eco de una canción de moda, como un bisturí cortando la noche. Lucy, la de cabello azul eléctrico, golpea con el pie la lata vacía para marcar el ritmo. Está sentada sobre el capó del coche abandon...
Nada resultaba más imponente en la vieja Casita de los Bambini que la muñeca sentada en la estantería más alta, justo al fondo de la sala de juegos. La llaman "Marianna". Su vestido de encaje amarillento, deslavado por los años, tuvo alguna vez...
Era una noche de noviembre donde el viento, como copos invisibles, arrastraba viejas hojas y los golpes de ramas al ventanal creaban un débil golpeteo. La señora Bromfield, vestida con un abrigo gastado y una bufanda de lana color ocre, recogía l...
La llovizna, caída puntual como el cansancio, se adhería al asfalto y empañaba bajo un velo frágil los faroles del barrio, un rincón cualquiera en la ciudad que presume de anonimato. Ana sostenía su libro favorito mientras caminaba, con la moc...
Ciertamente, una noche de otoño en Greystone, un pueblo olvidado entre el aullido de los brezales y los abedules retorcidos, puede trastornar el ánimo más firme. Tras la ventana, el viento estrellaba hojas contra el cristal con una furia que pare...
El cáustico olor a queroseno flotaba aún en el aire, como si la vida misma del aeropuerto radicara en ese aroma. Corrían las dos de la madrugada, y la terminal B, desierta y solo iluminada por hileras titilantes de luces de emergencia, se extendí...
La primera huella apareció el jueves por la mañana, justo en el límite donde el terreno de arcilla se vuelve pantano y el bosque comienza a emitir esa fragancia a podredumbre. Nadie por estos alrededores –mucho menos en primavera, cuando el agu...
Las linternas parpadean sobre el sendero que cruza la arboleda, impredecible como el aliento entrecortado de los que las sostienen. En el aire flota la humedad de las jaras, el rumor de una promesa rota. Nadie va allí a esa hora, nadie cuerdo. Sin ...
— No llovía fuerte esa noche en el barrio de Ashford, era más un susurro constante que convertía la luz de las farolas en manchas anaranjadas arrastradas por gotas, como si la ciudad cosmopolita se hubieran disuelto en un cuadro borroso. Cuan...
*** Reunidos aquí, junto a las llamas que devoran troncos húmedos y lanzan humo blanco y denso hacia las copas insomnes de los abetos, un frío imposible se desliza entre los corazones aún juveniles y crédulos de los sobrevivientes. Tres son lo...
--- La nieve caía con esa furia tibia del primer invierno en las montañas, hilillos blancos deslizándose en los cristales de la casa McKee. Era una casa demasiado grande para una sola familia, menos aún para un adolescente y sus padres, y mucho...
Las diez de la noche y la tormenta había tumbado tres postes en la carretera del canal. Darío apagaba el cigarrillo contra el guardabarros de su coche cuando vio a través de los pinos la silueta de la fábrica abandonada, la misma que, desde que e Leer más...
Las diez de la noche y la tormenta había tumbado tres postes en la carretera del canal. Darío apagaba el cigarrillo contra el guardabarros de su coche cuando vio a través de los pinos la silueta de la fábrica abandonada, la misma que, desde que e Leer más...
*** La casa está vacía, como la hoja que, después de tanto trabajo y sangre, no ha contenido nunca una historia verdadera. No es una casa —no queda ninguna duda de ello—. Es un plató, estructura de tablones y fachada de cartón-piedra, con Leer más...
No todos los caminos llevan de regreso a casa. Hay senderos que se abren únicamente cuando el sol ha abandonado cualquier esperanza de retorno, y el aire se vuelve turbio como agua removida. Yo crecí en Carcaj, un rincón entre el pestilente río Leer más...
*** Hay una acera que nadie barre después de medianoche. Norberto, por ejemplo, lo había notado en la rutina: los restos de comida entre las grietas, las colillas y los chicles olvidados por el calor del día. Pero a nadie le importaba y tal vez Leer más...
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