13 de abril, 1989 Papá otra vez no fue a la iglesia el domingo. Mamá dijo que no debíamos preguntarle nada. Es esa época extraña otra vez, la de las lágrimas en el desayuno y el olor a vinagre caliente por toda la casa. Pero encontré la caja...
*** La noche era demasiado silenciosa. En la casa tradicional al margen de una de las estrechas y húmedas callejuelas de Shimokitazawa, los ruidos de la ciudad parecían ahogados por el grueso papel de arroz de las paredes exteriores. Afuera, la l...
La plaza se encontraba desierta bajo la niebla, y los faroles temblaban como si alguien susurrara vientos helados directamente en sus llamas. Minako apretó el abrigo sobre su pecho, esperando que la soledad la protegiera más que la multitud. El me...
La casa tenía el aire de aquellas cosas abandonadas no por la acción del tiempo, sino por el miedo. Itziar lo notó apenas cruzó la puertecilla chirriante: ese frío mineral que se desliza por la piel aun en pleno agosto. Estaba huyendo, sí, per...
Nunca pude precisar si aquel quejido provenía de la casa contigua o de algún rincón invisible del propio pasillo. Algunas noches lo oía ya desde la calle, temblando en el aire, adherido al moho de los muros y al rumor de la brisa. Era un sonido ...
*** El padre Roque llegaba con la sotana enlutada por el polvo del camino, ocultando en su impavidez la sospecha de que jamás debió responder a la carta. Había partidos antes del alba, poseído por la inquietud, siguiendo la indicación con el n...
Cuando Josephine recibió la carta, aún no habían comenzado los días torcidos de noviembre, y la bruma solo era una promesa lejana. Sin embargo, al leer la caligrafía curvada y oscura de su tía Augusta, sintió como si una ráfaga helada hubier...
Oyó el goteo por primera vez la noche del 28 de octubre, cuando Rebeca Sandmann estaba revisando unos documentos del archivo municipal en su estudio alquilado de la calle Mälzergasse. Era inequívocamente agua, pero no llovía: las cañerías en l...
El Testimonio de Willoughby Hatch Cuando el joven señor Vesper me preguntó si sería posible realizar una investigación en la capilla privada de Fearnley Hall, nunca imaginé que, en ese húmedo septiembre de 1912, la rutina de mi cargo como bib...
* La vieja casa de los Milton se yergue, un poco desganada, por encima del pueblo, al final de una callecita de tierra que sólo los viejos del lugar saben recitar de memoria. Las ventanas miran al norte, marchitas, y sólo los niños, atreviéndos...
El último tren a Gapsville pasaba cada noche a las once y diecisiete, aunque nadie en el pueblo recordaba haberlo visto. No era para menos: la vieja estación, una estructura que el moho confundía con la tierra misma y donde el tiempo parecía hab...
La sala era más pequeña de lo que parecía en las fotos de la página de la agencia, pero eso era lo de menos. A Beatriz le temblaban los dedos al sacar la llave de la cartera, oyendo a su madre hablarle como un eco, “nunca dejes que vean que ti...
He aquí las páginas arrancadas del diario de Meredith Crane, halladas entre las cenizas húmedas de una hoguera, allá donde apenas la civilización permite el paso, y donde los oscuros árboles de Alder Pines rozan la línea del cielo… **6 d...
--- No recordaba realmente el nombre del tipo que le vendió el espejo. Ni la urgencia con que lo sacaron de la casa donde lo encontró, ni los detalles de la abuela que lo había poseído antes de... algo. No era importante. El espejo, aún envuel...
I Nunca vi nada comparable a la Capilla de San Arturio; y hasta hoy, casi cuatro décadas después, el mero recuerdo de sus muros tiznados es suficiente para helarme la sangre con una de esas náuseas de presagio funesto, lo cual ya sería suficien...
----- El viento soplaba con violencia aquella tarde en Nueva Inglaterra, golpeando las vidrieras de la parroquia de San Mateo; un edificio gótico que, a pesar del paso de los siglos, había resistido el vaivén de las modas y el deterioro propio d...
Permítaseme, antes de relatar lo siguiente, advertir al lector que toda mi experiencia aquí narrada es, hasta donde me es posible saberlo, rigurosamente verídica. No arrastro, como otros escritores de mi tiempo, la vana costumbre de ornar la verd...
___ Después de la tormenta más larga del año, el lodo se volvió la nueva raíz de todo. Lo envolvía, lo tapaba, se metía por las ventanas rotas, naciendo, engordando sus límites oscuros en las vetas de la madera podrida y en las porciones ir...
*** En el corazón de un bosque marchito, donde las ramas parecían agitarse aun sin viento, había una colina escarpada y una casa tan antigua que su madera crujía con el horror de las eras. Relámpagos le revolvían el tejado a menudo, como si e...
Me llamo Emilia, y la casa que heredé de mi tía abuela Gloria está en la calle Juan Escutia, en el barrio más viejo de la ciudad. Es una casa de piedra, techos de tejas rotas, húmeda y torcida como si, de tanto aguantarse los secretos, hubiese i...
Eran los días oscuros del equinoccio cuando la niebla se arraigó en las tierras de Sarralonga, un pueblo hundido en la humedad de la montaña y el olvido. Los granjeros tapaban el pozo con maderos podridos y los niños se encerraban al caer la tar Leer más...
Eran los días oscuros del equinoccio cuando la niebla se arraigó en las tierras de Sarralonga, un pueblo hundido en la humedad de la montaña y el olvido. Los granjeros tapaban el pozo con maderos podridos y los niños se encerraban al caer la tar Leer más...
Fue a finales de octubre, cuando la niebla extendía largas zarpas pálidas por las calles de Sumida, que recibí una carta en el correo. Cosas como esa no solían inquietarme; era profesor de criminología y estaba acostumbrado a correspondencias in Leer más...
Las campanas de la iglesia resonaban cada día al alba en el pueblo de Derevnóm, como si espantara la niebla antes que los rayos del sol. Bajo sus techos de madera podrida y paredes cubiertas de musgo, nadie podía dormir tranquilo al escuchar el to Leer más...
Había una costumbre atávica en el pueblo de Shikisawa: los muertos, tras recibir sepultura en el cementerio del bosque, no deben ser visitados durante la primera luna nueva posterior a su entierro. Era una advertencia transmitida en susurros, con o Leer más...
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